Aprende a Proyectar Autoridad en tus Videoconferencias

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Estamos experimentando un cambio de paradigma, viviendo un pico en la transición del mundo analógico al digital. La cuarentena nos hizo darnos cuenta de los riesgos sí, pero también de las posibilidades de vivir en un mundo cada vez más interconectado.

Así, al buscar nuevas opciones de generar psospectos y llegar a nuestros clientes, comenzamos a sacar provecho a diferentes tecnologías que, a pesar de llevar décadas entre nosotros, tal vez no las habíamos visto con el potencial de instrumentos para optimizar la eficiencia y el rendimiento de nuestra empresa.

A pesar de no ser algo nuevo, las videconferencias experimentaron un crecimiento exponencial este año. Casi de un día para otro, dejamos de reunirnos en una oficina, en un café, en un restaurante, en la casa de un amigo, y comenzamos a hacerlo desde nuestra casa utilizando nuestro teléfono o computadora. Y fue lo mismo para cuestiones tanto personales como de trabajo.

Y aunque no es lo mismo dar una plática o una conferencia frente a una audiencia en un auditorio que hacerlo desde tu casa, si hay puntos clave que todo conferencista debe cuidar si quiere cuidar su reputación y proyectar autoridad en su tema.


ESTRATEGIAS PARA PROYECTAR AUTORIDAD

Cuida tu imagen personal.
Lo primero que verá tu audiencia eres tú. Debes aprender a causar una buena impresión. Una imagen ejecutiva y un vocabulario correcto dicen prácticamente todo de ti. Será más fácil que te escuchen y te pongan atención si sabes proyectar profesionalismo y seguridad en tu imagen y movimientos corporales.

Cuidar tu imagen no sólo es cuidar tu ropa o tu cabello, también es tu estilo. Depende tu tema y la audiencia a la que quieres llegar, debes asegurarte que tu estilo refleja el tema del cual estás hablando.

Antes de comenzar a grabarte, obsérvate en el espejo, analízate y asegúrate que estás proyectando una imagen que esté en sincronía con el mensaje que quieres transmitir.

De la misma forma que tu imagen es importante, cuida también tu espacio. Procura no transmitir en un lugar sucio o desordenado. Retira todo lo que distraiga la atención y crea un background que, al igual que tu estilo, ayude a comunicar exactamente el mensaje que quieres.

Conoce tu tema.
Siempre habla de lo que sepas o acabarás perdiendo prestigio y dañando tu reputación. No pretendas saberlo todo. Tampoco quieras educar a todos en todos los temas.

No hay mejor forma de perder credibilidad que hablando de temas que claramente desconoces.

Define tu objetivo, selecciona tu área de especialización y concéntrate en eso.  Organiza tus ideas e investiga mucho. Cuando hablas de lo que sabes, puedes estar listo para preguntas inesperadas. No hay nada como estar preparado, eso te da seguridad y puedes conducirte de forma fluída y con confianza.

De la misma forma, no dejes de capacitarte, la experiencia se nota y es algo que no se puede fingir.

Fomenta la interacción.
Averigua las expectativas de tu audiencia y en la medida de lo posible, permite la participación. Al dejar que las personas se involucren en el desarrollo de tu dinámica, creas una relación más fuerte con ellos, esto te ayuda a que tu mensaje llegue con más impacto y credibilidad.

La gente valora que escuches su opinión y le des la oportunidad de obtener más valor de tu videoconferencia. Este tipo de clientes son más propensos a recomendarte y compartir tu contenido.

Hacer esto también te puede servir como guía al momento de estar dando tu exposición, pues podrás hacer ajustes acorde a la dinamica grupal otorgándole mayor efectividad y mejor ritmo a tu capacitación.

Recompensa a tu audiencia.
Averigua cuáles son sus expectativas al asistir a tu videoconferencia y procura entregar más de lo esperado. Recompensa su tiempo y ellos te recompensarán a ti consumiendo y recomendando tu contenido.

Lo que quieres es crear una base fuerte y sólida de personas que estén atentas a tu mensaje. Y la mejor forma de hacer esto es otrogando más valor del que normalmente reciben.

Mejora tu habilidad para la Oratoria.
Es posible que reúnas las características de un buen mentor, pero si tu debilidad es expresarte con elocuencia, fluidez e impacto frente a un público, nada de lo anterior funcionará y te arriesgas a no ser tomado en serio como instructor.

Debes saber que al hablar en público, estás intentando conectar con tu audiencia para transmitirles un mensaje. Y en la Comunicación, el mensaje es igual de importante que el medio.

Tienes que entrenar tu voz. Debes hablar de forma que tu tono y volumen de voz ayuden a dar más impacto a tu mensaje. La respiración juega aquí un papelmuy importante.

También debes cuidar tus movimientos corporales. Tu cuerpo puede traicionarte si no lo tienes entrenado para responder cómo y cuando tú quieras. Esto requiere mucha práctica.

De la misma forma, debes cuidar las muletillas. Todos esos «ehhh..», «este…», «mmm…» juegan completamente en tu contra y te perjudican si lo que quieres es transmitir una idea. Aquí influye mucho la organización de ideas y la retención de conceptos.

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